Del síndrome de ovario poliquístico al síndrome ovárico metabólico poliendocrino
Un nuevo nombre para una condición que va mucho más allá de los ovarios.
Durante décadas, pacientes y profesionales de la salud hemos utilizado el término síndrome de ovario poliquístico (SOP o PCOS, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, nuestra comprensión de esta condición ha evolucionado.
En 2026, un proceso internacional de consenso propuso una nueva denominación: síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS, por sus siglas en inglés: Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome).
El cambio busca reflejar mejor la naturaleza de esta condición, que no afecta únicamente al ovario. También puede involucrar alteraciones hormonales, metabólicas, reproductivas, cardiovasculares y de salud mental.
ASOCALOG INFORMA | ACTUALIZACIÓN 2026
El nuevo nombre busca describir mejor una condición compleja. Tener ovarios con apariencia poliquística no significa necesariamente tener el síndrome, y una mujer puede tener el síndrome sin presentar una apariencia "poliquística" de los ovarios.
¿Por qué cambiar el nombre?
El término "síndrome de ovario poliquístico" puede generar dos ideas equivocadas.
La primera es pensar que el problema está únicamente en los ovarios.
La segunda es creer que para tener el síndrome es necesario encontrar "quistes" en una ecografía.
Ninguna de las dos afirmaciones es correcta.
El síndrome es una condición endocrino-metabólica compleja que puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas mujeres presentan principalmente alteraciones menstruales; otras consultan por acné, aumento del vello, dificultades para lograr un embarazo o alteraciones metabólicas.
Por esta razón, el nuevo nombre pone en primer plano tres elementos:
Ovario + metabolismo + sistema endocrino.
El cambio también pretende mejorar la comunicación con las pacientes y reducir la percepción de que se trata exclusivamente de un problema de fertilidad o de una alteración anatómica de los ovarios.
¿Qué es el síndrome ovárico metabólico poliendocrino?
El PMOS es una condición que puede afectar diferentes aspectos de la salud de la mujer.
Sus principales características pueden incluir:
- Alteraciones de la ovulación.
- Ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación.
- Exceso de andrógenos.
- Hirsutismo.
- Acné.
- Caída de cabello de patrón androgenético.
- Dificultades para lograr un embarazo.
- Resistencia a la insulina y alteraciones de la glucosa en algunas mujeres.
- Mayor riesgo de diabetes tipo 2.
- Mayor riesgo de factores cardiovasculares.
- Mayor riesgo de alteraciones endometriales.
- Mayor frecuencia de trastornos del sueño, incluida la apnea obstructiva del sueño.
- Mayor frecuencia de ansiedad, depresión y problemas relacionados con la imagen corporal.
No todas las mujeres presentan todas estas manifestaciones.
Precisamente por esta diversidad clínica, el diagnóstico y el tratamiento deben individualizarse.
¿Cómo se diagnostica?
Aunque el nombre está cambiando, los criterios diagnósticos establecidos en la Guía Internacional Basada en Evidencia de 2023 continúan siendo una referencia fundamental.
En mujeres adultas, el diagnóstico se establece cuando están presentes dos de tres características, después de excluir otras enfermedades que puedan producir manifestaciones similares:
1. Alteración de la ovulación
Puede manifestarse como:
- Ciclos menstruales irregulares.
- Menstruaciones muy espaciadas.
- Amenorrea.
- Ovulación infrecuente.
2. Hiperandrogenismo
Puede ser clínico o demostrado mediante pruebas de laboratorio.
Entre las manifestaciones clínicas se encuentran:
- Aumento del crecimiento de vello terminal en zonas dependientes de andrógenos.
- Acné.
- Caída de cabello de patrón androgenético.
3. Morfología ovárica poliquística
Puede identificarse mediante ecografía.
En mujeres adultas, la hormona antimülleriana (AMH) también puede utilizarse como alternativa a la ecografía para valorar la morfología ovárica, cuando se interpreta dentro del contexto clínico adecuado.
La AMH por sí sola no diagnostica el síndrome.
Tener ovarios poliquísticos no significa tener el síndrome
Este es uno de los mensajes más importantes para las pacientes.
Una ecografía puede mostrar una elevada cantidad de folículos en los ovarios sin que la mujer tenga PMOS.
De la misma manera, una mujer puede cumplir criterios para el síndrome sin presentar la apariencia ovárica que tradicionalmente se denominaba "poliquística".
Por eso, la ecografía no debe interpretarse de manera aislada.
El diagnóstico requiere integrar síntomas, historia menstrual, manifestaciones de hiperandrogenismo, estudios de laboratorio cuando estén indicados y, en determinados casos, hallazgos ecográficos.
¿Qué ocurre en las adolescentes?
El diagnóstico durante la adolescencia requiere especial cuidado.
Los ciclos irregulares, el acné y algunos cambios hormonales pueden formar parte del desarrollo puberal normal.
Por esta razón, las recomendaciones internacionales establecen criterios más estrictos para adolescentes y no recomiendan utilizar de manera rutinaria la ecografía ovárica o la AMH para establecer el diagnóstico en este grupo.
La evaluación debe realizarse de manera individualizada y con seguimiento cuando exista sospecha clínica.
No es solamente un problema de fertilidad
Durante muchos años, el síndrome se reconoció principalmente por su relación con la infertilidad.
Hoy sabemos que su impacto es mucho más amplio.
Las alteraciones de la ovulación pueden dificultar el embarazo, pero tener PMOS no significa ser estéril.
Muchas mujeres logran un embarazo espontáneamente y otras pueden necesitar tratamiento para inducir la ovulación.
Además, el síndrome puede acompañar a la mujer durante diferentes etapas de su vida, incluso cuando no existe un deseo reproductivo.
Salud metabólica: una parte fundamental de la atención
Las mujeres con PMOS pueden presentar un mayor riesgo de alteraciones metabólicas, independientemente de su peso corporal.
Por ello, la evaluación debe considerar:
- Presión arterial.
- Perfil lipídico.
- Riesgo de diabetes.
- Glucemia y metabolismo de la glucosa.
- Peso y composición corporal.
- Actividad física.
- Alimentación.
- Calidad del sueño.
La obesidad no es un requisito para tener PMOS.
Una mujer delgada también puede presentar alteraciones metabólicas y debe recibir una evaluación basada en sus factores de riesgo individuales.
El estilo de vida es parte del tratamiento
La alimentación saludable y la actividad física no deben plantearse como una estrategia exclusiva para "bajar de peso".
Su objetivo es mejorar la salud metabólica, cardiovascular y general.
Se recomienda promover:
- Actividad física regular.
- Ejercicio de fuerza.
- Alimentación equilibrada y sostenible.
- Sueño adecuado.
- Evitar el tabaquismo.
- Reducir el consumo excesivo de alcohol.
- Manejo individualizado del peso cuando esté indicado.
Las guías internacionales no respaldan una única dieta específica como la mejor para todas las mujeres con este síndrome. Lo importante es favorecer un patrón alimentario saludable que pueda mantenerse a largo plazo.
¿Puede afectar la fertilidad?
Sí.
Una de las principales consecuencias reproductivas es la disfunción ovulatoria.
Cuando una mujer con PMOS presenta infertilidad relacionada con anovulación y no existen otros factores que expliquen la dificultad para concebir, el letrozol es actualmente el tratamiento farmacológico de primera línea para inducir la ovulación.
Si existen otros factores de infertilidad, el manejo debe ampliarse y ser individualizado.
Importante: PMOS no significa infertilidad permanente. El problema suele estar relacionado con la ovulación y existen tratamientos eficaces para muchas pacientes.
¿Qué tratamientos existen?
No existe un tratamiento único para todas las mujeres.
La elección depende de los síntomas, la edad, los factores de riesgo y, especialmente, de los objetivos de la paciente.
Si predominan las alteraciones menstruales o el hiperandrogenismo
Los anticonceptivos hormonales combinados pueden ser una alternativa en mujeres que no buscan embarazo y no presentan contraindicaciones.
Pueden ayudar a regular los ciclos y mejorar algunas manifestaciones del hiperandrogenismo.
Si predominan las alteraciones metabólicas
Las modificaciones del estilo de vida son fundamentales.
En determinadas pacientes, especialmente cuando existen alteraciones metabólicas, puede considerarse metformina.
Su utilización debe individualizarse y no debe entenderse como un tratamiento obligatorio para todas las mujeres con PMOS.
Si el objetivo es lograr un embarazo
El tratamiento se orienta principalmente a recuperar la ovulación.
Letrozol es la primera opción farmacológica recomendada para la inducción de la ovulación en mujeres con anovulación relacionada con PMOS, siempre que no existan otros factores que modifiquen la estrategia terapéutica.
El endometrio también debe protegerse
Las menstruaciones muy espaciadas o la ausencia prolongada de menstruación pueden generar una exposición endometrial prolongada a estrógenos sin una adecuada oposición de progesterona.
Esto puede aumentar el riesgo de hiperplasia endometrial.
Por ello, las mujeres con amenorrea o ciclos muy infrecuentes deben ser evaluadas y, cuando corresponda, recibir estrategias para proteger el endometrio.
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Los periodos muy prolongados sin menstruación no deben normalizarse automáticamente. Es importante identificar la causa y valorar la necesidad de protección endometrial.
Salud mental: una parte esencial de la consulta
La salud mental también debe formar parte de la evaluación.
Las mujeres con PMOS pueden presentar con mayor frecuencia:
- Ansiedad.
- Depresión.
- Alteraciones de la imagen corporal.
- Dificultades relacionadas con la alimentación.
- Disminución de la calidad de vida.
Preguntar por estos aspectos no es secundario.
Cuidar la salud mental también es tratar el síndrome.
La atención debe evitar el estigma relacionado con el peso y centrarse en la salud y el bienestar de cada mujer.
Sueño y apnea obstructiva
Las alteraciones del sueño son frecuentes y deben investigarse, especialmente cuando existen síntomas como:
- Ronquidos importantes.
- Pausas respiratorias durante el sueño.
- Somnolencia diurna.
- Cansancio persistente.
La apnea obstructiva del sueño se reconoce actualmente como una condición que merece atención dentro de la evaluación integral de estas pacientes.
Mitos frecuentes
"Tengo ovarios poliquísticos en la ecografía, entonces tengo PMOS."
No necesariamente. El diagnóstico no depende únicamente de la ecografía.
"Si tengo PMOS no puedo quedar embarazada."
Falso. Puede existir dificultad para ovular, pero muchas mujeres logran embarazo espontáneamente o con tratamiento.
"Solo las mujeres con sobrepeso pueden tenerlo."
Falso. El síndrome puede presentarse independientemente del peso corporal.
"La metformina es obligatoria para todas."
No. Su indicación depende de las características metabólicas y clínicas de cada paciente.
"Si tengo menstruaciones irregulares, es normal."
No siempre. Las alteraciones persistentes del ciclo deben evaluarse y no deben atribuirse automáticamente al estrés o al estilo de vida.
¿Qué cambia realmente con el nuevo nombre?
El cambio de síndrome de ovario poliquístico (SOP/PCOS) a síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS) busca que el nombre refleje mejor la complejidad de esta condición.
Pero es importante aclarar que el cambio de nomenclatura no significa que los criterios diagnósticos hayan cambiado automáticamente.
La guía internacional de 2023 continúa siendo una referencia fundamental para la práctica clínica, mientras que el consenso internacional de 2026 propone avanzar hacia esta nueva denominación.
Por eso, durante un periodo de transición podremos encontrar ambos términos en la literatura:
SOP / PCOS → PMOS
Lo importante es que profesionales y pacientes reconozcan que se trata de la misma condición clínica en esta etapa de transición terminológica.
Una nueva manera de comprender la enfermedad
El verdadero cambio no está solamente en el nombre.
Está en entender que no debemos considerar esta condición únicamente como un problema de los ovarios o de la fertilidad.
El abordaje debe integrar:
Salud reproductiva + salud metabólica + salud cardiovascular + salud endometrial + salud mental + calidad de vida.
Cada mujer puede tener un perfil diferente y, por ello, el tratamiento debe ser individualizado.
Mensaje de ASOCALOG
Un nuevo nombre para una comprensión más completa.
El síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS) representa una nueva forma de nombrar y comprender lo que durante décadas hemos conocido como síndrome de ovario poliquístico.
No es solamente un problema de ovarios.
No es solamente un problema de fertilidad.
Y no es solamente un problema de peso.
Es una condición endocrino-metabólica que requiere una evaluación integral y un seguimiento a lo largo de la vida.
Diagnosticar correctamente, prevenir riesgos y ofrecer un tratamiento individualizado son las claves para mejorar la salud y la calidad de vida de las mujeres.
Si presenta menstruaciones muy irregulares, ausencia de menstruación, aumento del vello, acné persistente, caída de cabello, dificultades para lograr un embarazo o factores de riesgo metabólico, consulte con un profesional de salud.
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